EL PROPÓSITO DE NUESTRA VIDA
Estamos de nuevo en Perú. En este 2026 se han cumplido 40 años desde que Chicho salió de su país con un grupo de músicos con la ilusión de ver mundo, estudiar música en Europa, volver después a su país con todo aquello aprendido y fundar una escuela de música allí. Estuvieron unos meses viajando por América del Sur, dándose a conocer con su música, y después llegaron a Europa, donde se establecieron en Barcelona en el año 1986.
¿Quién le hubiera podido decir a Chicho que seria aquí, en Barcelona, un día como cualquier otro, tocando como había hecho tantas veces delante del entonces Cine Paris, que vería por primera vez a la persona que sería su compañera de vida?
¿Y quién me hubiera dicho nunca que sería en Barcelona, delante de un grupo de música andina, como tantos había en aquellos tiempos en la ciudad y que siempre me atraían por su música que me llegaba al corazón, donde quedaría prendada de unos ojos oscuros que me miraban y una sonrisa radiante que quedaron grabados dentro de mí?…
Nada más, eso fue todo. No nos dijimos nada, él no dejó de tocar ni yo dejé de ir donde tenía que ir, pero durante los días siguientes, cuando escuchaba aquella música en el caset que les había comprado antes de marchar, solo me venían aquellos ojos y aquella sonrisa… “Ni que tuvieras quince años!” me decía a mí misma. Era absurdo, sin sentido, ¿Quiénes eran? ¿Estaban de paso en Barcelona? ¿Quién era aquel chico y qué tenía que ver conmigo?

Justamente entonces nació mi sobrina Ariadna y fue el eslabón que me volvió a mi centro. La vida se encargó de mostrarme cual era mi prioridad, me dediqué a Ariadna y dejé el tema aparcado. Pero dos meses después, estando en una fiesta colombiana en Barcelona, mi sorpresa fue que, a la media parte, el grupo que apareció tocando en el escenario eran ellos otra vez. Al finalizar la actuación, él pasó donde estaba yo, cerca del escenario, me miró y dijo: “Te vi hace días delante del Cine París, ibas vestida de rojo y negro. Si me esperas un rato, vengo y podemos salir afuera a hablar un ratito.” Me esperé, sin acabar de creer lo que estaba pasando, vino, salimos a sentarnos afuera en un banquito y empezamos a hablar… Y ya nunca más hemos dejado de hacerlo. De esto hace 38 años.
¿Cuántas posibilidades había, viviendo en tierras tan lejanas y con vidas tan diferentes, que llegásemos a encontrarnos y a amarnos tanto como para unir nuestras vidas para siempre? Nos lo hemos preguntado muchas veces con Chicho, pero después de tantos años la respuesta la tenemos muy clara: Es, sencillamente, que habíamos de tener a Ernest.
De alguna manera, Ernest nos había elegido como padres y la vida se encargó de juntarnos. Lo demás lo fuimos construyendo nosotros por el amor que sentíamos. Por muy diferentes que fueran nuestras costumbres y maneras de vivir continuamos adelante, porque había algo que nos sostenía, algo que sentíamos que nos unía más que las posibles diferencias, algo que teníamos que construir, algo que sería el propósito de nuestra vida y que, sin saberlo, tenía que llegar 10 años después de nuestro encuentro.

Durante mucho tiempo habíamos soñado y rogado para que algún día pudiéramos volver a Perú siendo tres, y cuando este sueño se cumplió fue increíble nuestra felicidad y la felicidad de nuestras familias. La primera vez que fuimos con Ernest tenía 13 meses y grande fue nuestra sorpresa cuando vimos como se abrazaba y se acoplaba a la familia y al nuevo entorno inmediatamente, como si toda la vida hubiera vivido allá.
Siempre nos maravilló que, yendo solamente un mes cada 2 años, amara con locura a sus primas y familia que lo esperaban con los brazos abiertos. Había un vínculo muy especial entre ellos.
Viajar, pues, a Perú ha sido siempre para nosotros viajar a casa. Desde el año 1991 que fui con Chicho por primera vez, Perú ha formado parte de mi vida, su familia pasó a ser mi familia, sus amigos pasaron a ser mis amigos y su vida, con sus ilusiones y disgustos pasaron a ser también los míos, y cuando llegó nuestro hijo este vínculo creció aún más.
Ernest llegó a nuestra vida y nos la llenó, nos la enriqueció de tal manera que su Amor se instauró en nuestras vidas y nos las modeló como nunca hubiéramos podido imaginar. Nació, vivió, amó, fue feliz y dejó este plano terrenal precisamente desde esta tierra que reconoció como suya desde el primer día que llegó.

Nació en la tierra de su mamá y retornó a su esencia desde la tierra de su papá, sellando así un círculo que nos une para siempre.
Su partida no rompió ningún vínculo, al contrario, nos lo afianzó, nos lo esculpió, nos lo transformó y nos hizo comprender y sentir que para esto había venido y para esto nos habíamos encontrado: para transformar la muerte en vida, para ampliar la mirada sobre quien somos, qué somos y para mantenernos juntos desde el amor incondicional, más allá de toda limitación terrenal.
Hoy estamos en Perú de nuevo, los tres juntos en esencia como siempre, y esta vez por un tiempo largo que está haciendo ridículamente corto los 30 días que habíamos tenido siempre para estar aquí y que nos parecían tan largos. Ya no estamos de paso, los 4 meses se extienden ante nosotros como una alfombra multicolor que se abre a un mundo de posibilidades y que nos hace caminar por las calles ya conocidas, por los nuevos lugares que ya han venido y por los que vendrán.
Estamos cumpliendo el sueño de Chicho de acompañar y hacer feliz a su madre que, a sus 95 años, aún mantiene la ilusión de hablar y de compartir, de jugar a casino, de comer a gusto y de pasear en su silla de ruedas. Poder escucharla, hacerla reír, compartir los recuerdos vividos en el pasado, poderle hacer la vida más amena, amarla físicamente en este presente tan deseado les da a los dos el regalo que pone la guinda al pastel ilusionado de su vida.
Y continuamos…
Mª Dolors Beltran Boixadera
mamaestoyaqui.com
10 comentarios en «EL PROPÓSITO DE NUESTRA VIDA»
Qué relato tan maravilloso… Qué sensaciones tan bonitas… Un SI a la vida a pesar de todo!!
Siempre tienes Dolors, las palabras más bellas a tu disposición para hacernos sentir desde el principio al final, todo un sinfín de maripositas preciosas revoloteando por nuestro corazón, haciendo que todo sea cautivador.
Gracias como siempre querida mamá Dolors (extensibles a Chicho y Ernest). Sois un trío fabuloso estéis en dónde estéis!! Os quiero y os necesito!
“Siempre juntos”
Molt emotiu.
Dolors quines paraules tant boniques i plenes d’amor.
Espero que aquest viatge us ompli de felicitat.
Dolors Chicho i Ernest us estimo molt.
Quina tendresa! Si no us conegués, em faria molta il·lusió conèixer-vos per aquesta història compartida tan i tan entranyable.
Gràcies per compartir-la.
El vent i les onades van sempre en favor de qui sap navegar, i aquest mar us ha portat a tu, Dolors, a en Chicho i a l’Ernest a ser un i a ser tres.
Heu après a veure amb els ulls i a sentir amb el cor, i la veritat es mostra quan els cors estan disponibles.
Ja no demaneu senyals per creure ni saviesa per obrar, perquè manteniu el cor esperançat i heu descobert que l’esperança és suficient per sostenir-vos en un lloc on encara no hi ha prou llum.
Confieu en quelcom que és per damunt vostre -i nostre-, i confieu en el vostre fill i en totes les veus que us arriben. I ja no us cal controlar el que no depèn de vosaltres. Guardeu la vostra vinya, i no us disperseu en allò que no és vostre; ans el contrari: us quedeu en el lloc que us correspon i prepareu el terreny que us ha estat confiat.
Obriu els palmells de les mans mostrant la puresa de la vostra ànima sense por, sense tensió, sense voler retenir res. Això us fa estar disponibles i confiats: sou veritables i tot el que ha de venir trobarà en vosaltres un espai on arrelar.
Repeteixo: no us calen senyals per creure ni saviesa per obra, perquè el cor esperançat ho té tot en la seva esperança.
I l’esperança és la llum que precedeix la llum i que en ella ja hi ha continguda la victòria.
Un text tan bonic i ple d’amor. Gràcies per compartir-lo amb nosaltres…!
!que maravilla! cuando confías en la vida y te entregas , ella se encarga de crear un guión más fantástico del que nunca hubierais podido imaginar, tenía que ser así con toda su magia para que llegará Ernest. Un gran abrazo a toda la familia y seguid disfrutando de aquellas maravillosas tierras❤️
Quin escrit tant bonic. M’agrada tant com escrius tot el que t’envolta i tot el que sents. Em fas entrar en els teus relats com si els visqués en primera persona.
Gràcies per compartir l’amor que us teniu tu i en Chicho, heu set sempre un referent per mi. I aquí no hi podia faltar el meu cosinet preciós que ens ha unit a tots en un amor absolut.
Gràcies per estimar-vos i estimar-nos tant bonic!
Ets la millor tieta del món
Gracias, Dolors, gracias, Ernest. Gracias por hacer grande nuestro sendero de vida con tanto amor. La fuerza del motivo de nuestra existencia es maravillosa. Ante esta verdad, nuestros pasos son como actos reflejo, en los cuales confiamos y nos dejamos llevar por su corriente. Nuestra vida es un camino que suma todo tipo de paisajes: con subidas, con lluvia, con plantas, con ríos, con frío, con animales… o con todo al revés.
Y la vida sigue, y el amor crece con paciencia constante, avanzando con todo tipo de sorpresas en nosotros. Y al hacer un alto para observar el espacio recorrido, veremos que todo lo experimentamos para reconocer y agradecer todo lo que se nos da.
Por eso, me siento feliz amándolos. Siento que cada paso dado nos ha llevado a ser lo que somos, una familia. Somos la triada que emana felicidad, la que se ha forjado desde el inicio de nuestros días hasta la existencia infinita.
Con la alegría que nos identifica, cojo las letras para escribir un lema, el nuestro: «Siempre seremos tres».
Les abrazo con amor.
Gilbert
La vostra història de com us vau conèixer m’ha fet pensar en la de quan jo us vaig conèixer a vosaltres.
Recordo perfectament com estàvem asseguts, com nens a la classe de segon, llavors en una cargola prefabricada, Era tan senzill parlar amb vosaltres de l’Ernest com senzill i preciós tenir-lo a classe.
Quan vàreu marxar vaig dir-me a mi mateixa: » Estan per ell, viuen la vida amb ell, l’escolten i en gaudeixen» Sé que sembla estrany però molts pares viuen la seva vida i cuiden els seus fills però no viuen la vida amb ells gaudir-la. Va ser entranyable conèixer-vos.
I gràcies a L’Ernest, que és Amor i Alegria, la meva vida és més amorosa perquè malgrat em descuidi que tinc una connexió directa que em fa somriure i em renova l’energia, ell hi és sempre i jo estic contenta de tenir-vos al ❤️