ENTREVISTAMOS A SUS DIRECTORES: MARISA CRESPO Y MOISÉS ROMERA”
El cortometraje Pálpito, dirigido por Marisa Crespo y Moisés Romera, es un inquietante ejercicio de suspense que combina thriller psicológico y terror cotidiano para sumergir al espectador en una historia cargada de tensión emocional. A través de una narrativa fragmentada y una atmósfera progresivamente opresiva, la obra construye un relato que juega con la percepción, los prejuicios y la intuición.
Partiendo de una premisa aparentemente sencilla, una mujer interrogada tras un suceso violento, el cortometraje se adentra en territorios cada vez más oscuros, explorando temas como la obsesión, la culpa y el miedo a lo desconocido. Su estructura narrativa, apoyada en un montaje preciso y un diseño sonoro cuidadosamente elaborado, refuerza la sensación de desasosiego hasta desembocar en un final impactante que resignifica todo lo visto anteriormente.
Con Pálpito, Marisa Crespo y Moisés Romera consolidan una línea autoral basada en guiones milimétricos, giros narrativos y una clara vocación por provocar una reacción intensa en el espectador, demostrando que el formato corto puede alcanzar una profundidad y complejidad propias del largometraje.
ORIGEN DE “PÁLPITO”
Entrevistador: ¿Cómo surge “Pálpito”?
Moisés Romera: Todo empezó con un artículo en el periódico que nos dejó con muy mal cuerpo.
Marisa Crespo: Era un artículo que hablaba sobre 39 vietnamitas que iban en un camión frigorífico escondidos, realizando el trayecto de Francia a Inglaterra y que el conductor al llegar a un aparcamiento cerca del puerto de Essex, abandonó el camión. Mientras los chicos se estaban asfixiando, uno de ellos llamó a su familia con un móvil que llevaba escondido. Vivieron ahí unas horas de agonía y de terror. Leímos el artículo e investigamos y nos dimos cuenta que el tema de los camiones con personas y de los fallos en el sistema de ventilación es un tema que se repite una y otra vez.

Moisés Romera: Es algo que sucede muy frecuentemente, por lo visto ese fenómeno migratorio no se conoce tanto en España porque aquí se llega más por el mar. por eso las tragedias son otras. Pero nos impactó tanto que empezamos a investigar y de ahí surgió este thriller de terror con tensión y suspense.
Quién hace un corto no lo hace por una cuestión económica ni empresarial. Por eso hacemos algo que nos pueda interesar. De hecho, el corto Pálpito empezó con ese titular que vimos, que nos impactó mucho y pensamos “Esto es el terror puro”. Vimos una parte social, que está ahí, por supuesto, pero era el terror lo que nos transmitía esa noticia y a partir de ahí surgió la historia.
SOBRE “PÁLPITO”
Entrevistador: “Pálpito” mezcla comedia, tensión y terror. ¿Fue intencionado?
Marisa Crespo: Sí, queríamos experimentar con diferentes fases emocionales. Empezar con una duda y finalizar en algo más oscuro. Y todo ello en 17 minutos que es lo que dura el cortometraje. comenzamos creando esa duda con la tarotista, que no sabe si es una timadora, no sabes muy bien lo que está haciendo. Y luego poquito a poco vamos enturbiando el camino hasta que llevamos al espectador a ese inesperado final. Tras las proyecciones de pálpito, el silencio que se genera con los créditos es abrumador.
Moisés Romera: Al principio yo pensaba ¿No les ha gustado? ¿A ver si quedan muy fríos? pero la verdad es que la sensación que nos transmiten los espectadores, cuando charlamos con ellos es como si un jarro de agua fría cayera sobre ellos.
En este cortometraje queríamos hacer algo más grande de lo habitual: más personajes, más localizaciones… aunque con pocos recursos. Si te fijas, la mayoría de nuestros cortos que hemos hecho son, a nivel de producción, pequeñitos, dos personas, una localización o una conversación. Y con Pálpito, nuestro objetivo era hacer una película.

Marisa Crespo: Es que como nuestro anterior cortometraje había sido “Nueve pasos», donde solamente había dos personajes y un pasillo, nos apetecía cambiar el tono, cambiando de género. Y decidimos pasar de lo más mínimo a la experiencia más complicada que se puede realizar en el ámbito del cortometraje.
Moisés Romera: Realmente ha sido una aventura porque teníamos muy poco presupuesto, pero lo estiramos como un chicle. Queríamos realizar una película, una pequeña producción grande para lo que es un corto. De hecho, tiene muchos personajes, muchas localizaciones. Rodamos en dos días y medio, en dos provincias distintas. Fue casi a toma única.(Risas) El mérito es haberlo hecho en estas condiciones. Era un corto que necesitaba cinco o seis días para hacerlo bien.
El rodaje fue apurado hasta las últimas consecuencias, sufrimos mucho, no teníamos ni los días ni los medios pero el resultado ha sido espectacular
Pero lo teníamos todo muy claro desde el principio, lo que queríamos contar en cada plano y lo que debíamos conseguir en cada momento. Gracias a eso pudimos contar esta historia con tan poco tiempo de rodaje y de preparación.
SOBRE SU ESTILO Y GUIÓN
Entrevistador: Vuestros guiones son muy precisos, un auténtico trabajo de relojería. ¿Cómo os enfrentáis al guión?
Marisa Crespo: Si lo que tú quieres que tu historia transmita y no lo consigues, claramente es una historia fallida. Y eso se debe trabajar desde el guión. Por eso cuando analizamos nuestros guiones ves que cada palabra, cada expresión, cada movimiento tiene un porqué. Tanto Moisés como yo tenemos una vena de guionista muy desarrollada y lo que hacemos siempre es escribir las historias cómo nos gustaría que nos las contaran a nosotros. Para nosotros los tres pilares básicos en los que nos basamos son: qué queremos contar, qué queremos que sienta el espectador y cómo nos gustaría que nos contaran esa historia.
Moisés Romera: Muchas veces el final es el origen del guión, es algo que ya nos define, de hecho la gente que ve “Pálpito” tiene la sensación que lleva nuestro sello. Y es que en casi todos nuestros trabajos tienen algún giro final que le da la vuelta totalmente a la historia. Es el momento de resignificar todo lo que la gente ha visto hasta entonces. Cuando comenzamos a escribir tenemos que tener muy claro ese final. Nos gusta interactuar con el espectador y que después de verlo continúe hablando de la obra. Y el final es importante. Queremos que se retenga en la mente del espectador y que lo recuerde.
Marisa Crespo: Más que el final tenemos muy claro lo que queremos provocar y cómo queremos que se quede el espectador. Y “Pálpito» es un corto que provoca una emoción intensa en poco tiempo y eso es un reto enorme. conseguir causar una impresión profunda en un espacio de tiempo muy corto es todo un reto, que cuando lo consigues, es algo muy gratificante. Y como todos los directores, yo creo que en el fondo somos unos manipuladores, pues digamos que cuando alcanzas ese nivel de manipulación es casi sentirse como un superhéroe.

Moisés Romera: Algunas veces en las proyecciones, nos quedamos viendo la cara a la gente para ver si funciona. Y de verdad que me siento como un pequeño Dios, como el Dr. Maligno. Estamos controlando las neuronas del espectador en ese momento.
Entrevistador: ¿Cómo trabajasteis la obsesión?
Marisa Crespo: Bueno, al final es nuestra inspiración. No le dimos a la protagonista ningún referente para que trabajara la obsesión. Teníamos muy claro el nivel al que queríamos que llegara y simplemente estuvimos trabajando con ella su interpretación. Si, por ejemplo, veíamos que no había alcanzado el nivel que nosotros queríamos, le pedíamos que subiera un poco más. Durante el rodaje sí que le dábamos instrucciones porque teníamos muy claro el punto que queríamos conseguir.
Moisés Romera: Afortunadamente en “Pálpito» , la protagonista (Cristina Fernadez Pintado) es una actriz todoterreno que tiene muchísima experiencia básicamente haciendo seriales en Televisión Española y en TV3. En un momento se pone, le das al botón de “on» y sabes que siempre va a estar bien. Podrá subir un poquito, algo sutil, y enseguida lo transmite.
Marisa Crespo: Cristina también confió mucho en nosotros porque había momentos en los que le pedíamos algunas expresiones y enseguida nos las daba. Ella también hizo un acto de fe con la película.
LA ESTRUCTURA DEL GUIÓN
Entrevistador: ¿Como estructurasteis esta vez el guión?

Marisa Crespo: Uno de los referentes estéticos que teníamos era “True Detective», que se basa también en entrevista desde donde se vuelve al pasado. Aunque a nosotros nos interesaba que comenzará desde un lugar muy alejado, que no tuviera nada que ver con el primer plano de ella en la entrevista. Ese flashback nos lleva hacia una terraza de un bar, con otro clima y que cuando volvieras a la entrevista conectaras definitivamente. Y más tarde, cuando acabe la entrevista, que continúe la historia hacia un final, digamos, negativo, como neutro o decepcionante, pero caminando hacia otro lugar. Pálpito es un proyecto más global que nos lleva hacia un largometraje. Por esa razón necesitábamos que la estructura fuera muy sólida y los anclajes están muy claros.
Moisés Romera: También queríamos estimular los prejuicios del espectador, porque sive a una mujer magullada, con síntomas de haber sido maltratada,que la está interrogando la Guardia Civil y que en su primera frase dice “Yo soy tarotista”, la mente del espectador se dispara, se estimula y empieza a pensar “¿Y esto? ¿Cómo ha llegado esta mujer aquí? Y por eso queríamos comenzar desde ese punto.
Entrevistador: Una buena planificación escénica, sin alambiques
Marisa Crespo: En este caso menos es más con esta película, porque ya comenzaba a ser una historia recargada con una narración bastante compleja. teníamos unos escenarios tan trabajados que no merecía la pena hacer virguerías en la planificación. el bar de carretera ya tenía suficiente presencia, era real, no había que tocar nada.
Moisés Romera: Sí, preferimos centrarnos en todo lo que nos ofrecían los entornos, porque el restaurante tenía todo lo necesario para explicar nuestra historia, era verdadero todo lo que había allí. Cerraron un sábado para que pudiéramos rodar nosotros.
Marisa Crespo: Ahí estaba ese parking de camiones, los camiones, la barra del bar, los baños y las duchas. La porquería que vemos en el momento que abre los baños y las duchas, estaba ahí. La dirección de arte poco tenía que hacer, simplemente reforzar lo que ya existía, estaba todo en aquel decorado original.
Moisés Romera: Definitivamente, ese lugar nos absorbió también. Estaba muy cerca de Valencia. Era el típico restaurante de carretera con mucha solera, pero cuando hicieron gratis la autopista, la nacional quedó desierta y bajo la clientela. Tenían ese punto de decadencia que tuvo un momento de esplendor, pero la verdad es que todavía habían camiones que iban allí porque hacen una comida especial muy casera y los camiones se dan una vuelta de 5 kilómetros solo para ir a comer allí.
MONTAJE Y SONIDO

Entrevistador: El montaje y el sonido son clave.
Moisés Romera: De hecho, ganamos el premio a mejor montaje en el Festival de Cortos de Soria.
Marisa Crespo: Y también el de sonido. Trabajamos mucho la atmósfera: sonidos casi imperceptibles, como gritos ocultos, para generar incomodidad.
Moisés Romera:Te explicaré que el único premio a mejor montaje que se da en un festival de español de cortos lo dan en Soria y lo da el sindicato AMAE, la Asociación Española de Montadores Audiovisuales Españoles, y fue un alegrón cuando se lo dieron a “Palpito”. Nos gustó mucho porque además son montadores del oficio los que deciden y tienen muy claro el trabajo que hay detrás.
Entrevistador: Porque el montaje es muy arriesgado, le da un ritmo muy particular.
Moisés Romera: Se trabajó muchísimo, un ejemplo, en la primera parte donde los personajes están en la terraza, inicialmente sobre guión, Cristóbal Vélez era personaje más simpático, pero veíamos que chocaba sobre guión. Si fuéramos a la génesis del guión del largo, vemos su evolución de un tipo majo a alguien muchísimo más oscuro. Pues eso lo remontamos con ADR, nuevos diálogos, cambiando planos y escalandolos, con todo ello conseguimos que su personaje se volviera totalmente antipático.
Entrevistador: ¿Y la banda de sonido?
Marisa Crespo: En el Festival de Soria también otorgan un premio al mejor diseño de sonido y también se lo dieron a “Pálpito”. Nos alegramos muchísimo porque trabajamos muy duro con David Doubtfire y la verdad es que fue un lujazo la colaboración, nos entendimos muy bien hasta el punto que quiso arriesgar con nosotros y cualquier idea que se nos pasaba por la cabeza él la recogía y la sacaba adelante, un ejemplo “Vamos a meter aquí en estos momentos un fondo, con gritos de mujer pero en una frecuencia que prácticamente que no se escuche” enseguida lo conseguía. Creemos que él también lo disfrutó muchísimo e incluso añadió más cosas: en el momento baño cuando se abren las puertas se puede apreciar que junto con el chirrido de las bisagras también hay gritos de mujer camuflados. Trabajamos con él para crear una atmósfera que poco a poco se fuera enturbiando y que creará un desasosiego muy grande en los espectadores.
Moisés Romera: Sí, es un profesional muy creativo, era la primera vez que trabajamos con él y de hecho, en la película que estamos ahora trabajando, hemos presionado para trabajar con él.

MÚSICA
Entrevistador: La música está muy bien integrada.
Marisa Crespo: Nos gusta que esté pero sin invadir. Más sugerente que evidente.
Trabajamos con Joan Vila en el largometraje “Tú no eres yo” . Le dimos una serie de referencias y desde la premisa que te he comentado surge la banda sonora.
Moisés Romera: Preferimos el silencio o pequeños detalles sonoros antes que subrayar demasiado con la música. Sí que hacemos mucho uso de efectos de sonido en los pálpitos pero lo que era música, queríamos que fuera algo más elegante, más sobria, sin estridencias.
Marisa Crespo: Y cuando la música tiene más presencia, sí que le pedimos que tuviera un punto hipnótico, porque el pálpito también es un estado de trance. Y crear esa sensación es la que le pedimos a Joan una sensación un poco hipnótica con el sonido de las olas del mar de fondo. Que fuera también una ambientación más que una música.
Moisés Romera: Joan llegó a proponernos una partitura que estaba muy bien para la parte final de créditos. Pero creímos que iba a suavizar el final y haría sentir más cómodo al espectador. Y decidimos únicamente dejarlo en silencio con un efecto de sonido. Para que fuera como más crudo, más incómodo, más duro.
Marisa Crespo: Muchas veces acabamos nuestras películas con piezas que no tienen que ver con su temática y no tienen que ver con la música que hemos empleado. Tenemos un corto por ahí que se llama “11/11”, que al final pusimos a una niña cantando una canción. No te voy a decir cuál. En Tú no eres yo. También quisimos acabar con el Shchedryk de Mykola Leontovych, porque es un villancico oscuro. Y porque pensábamos que le daba muchísimo más peso a ese final.
ESTILO Y TRAYECTORIA
Entrevistador: ¿Cómo definiríais vuestro cine?
Moisés Romera: Empezamos solo con ideas. No sabíamos hacer cine, pero fuimos aprendiendo. Esa ha sido y sigue siendo la base, siempre partiendo de ideas originales y ese es el valor que tiene la obra. En más de una ocasión han habido productoras que nos han pedido guiones para producir ellos y nos hemos negado porque si son cortos nos gustan a nosotros llevarlos hacia adelante aunque sea con menos dinero y recursos. Otra cosa es que te dejen dirigir. Es un poco la exigencia, pero que sí, al final lo único que teníamos cuando empezamos eran ideas
Marisa Crespo: Nuestra base es contar historias. Esa es la constante desde hace más de 20 años. Y nuestra trayectoria se basa en las ganas de contar historias. Es algo que llevamos haciendo desde hace 20 años cuando empezamos en el 2004 con “Sirenito”. Y te puedo asegurar que no hemos perdido: las ganas, la ilusión y el deseo de divertirnos. Porque como te hemos comentado al principio, se disfruta muchísimo cuando cuentas una historia, ves que funciona y que el público entra en tu juego.
DIRECCIÓN A DOS
Entrevistador: ¿Y cómo dirigís juntos?
Marisa Crespo: Yo me centro más en actores y Moisés en lo técnico, pero ambos participamos en todo.
Moisés Romera: Es un trabajo al 50%. Claro que cada uno tenemos una sensibilidad y nos fijamos en ciertos aspectos y creo que eso es lo que hace que al final se complete y quede redondo. En el rodaje Moisés está más en contacto con los técnicos y yo estoy más en contacto con los actores. Pienso también que es mejor por motivos prácticos, porque si estás dirigiendo a los actores para ellos les va mucho mejor que sea una sola persona la que les da las instrucciones, con la que se entienden y sobre todo saben a quién tienen deben mirar a los ojos cuando acaban y escuchan “Corten”.
RECEPCIÓN INTERNACIONAL
Entrevistador: ¿”Pálpito” funciona igual en todos los países?
Marisa Crespo: Sí, porque trata temas universales. Es un tema global al que damos un punto de vista local, por lo que hemos comentado, porque ese bar de carretera se puede ver aquí, por ejemplo, hemos rodado las terrazas y todo esto aquí en nuestro barrio, en el casco antiguo de Valencia, que está lleno de graffiti. Pero es algo que todo el mundo conoce y que cualquiera lo va a entender. Por ejemplo, el corto, por ejemplo, lo compró una plataforma en Japón y gustó muchísimo, también en Alemania desde donde nos han llegado reseñas de gente que lo ha visto en festivales y les ha encantado. También en Estados Unidos, lo han premiado en Argentina y todavía sigue su recorrido por el resto del mundo.