Tiempo de Vivir sin Tiempo y Contigo

 (escrito en 2017, cuando cogí una excedencia del trabajo para escucharme y estar conmigo misma.)

Me gustan mis mañanas. Voy aprendiendo a no tener prisa, a no pensar que tendría que hacer esto y lo otro… Voy aprendiendo a no sentirme mal por pensar que tendría que aprovecharlo para hacer más. Pero sé que es mi tiempo de no tener tiempo, de no tener obligaciones, de no tener responsabilidades hacia nadie que no sea conmigo misma.

-Tiempo para estar en paz, en silencio.

-Tiempo para parar y sentarme, para no hacer nada más que mirar y observar con los ojos abiertos y cerrados.

-Tiempo para leer juntos los libros que tanto nos gustan y algunos de nuevos.

-Tiempo para acabar de escribir el libro tal como lo siento y lo imagino, aunque seguramente podría dedicarle más tiempo, o ser más efectiva… ¿Efectiva? ¿Para quién?

-Tiempo de escucharme, de sentirme, de reconocer el dolor, o el deseo, o la resistencia, o la tristeza, o el miedo que existen en alguna parte de mí.

-Tiempo de mirar mi vacío sin mi hijito aquí.

-Tiempo de mirar mi camino sin las señales que antes me llenaban tanto y que ahora veo menos, porque quiero ir más allá de todo lo que me aferra, porque quiero poder andar sin ninguna muleta que no sea la confianza y el amor que nos une, Ernest. Este amor que nos hace avanzar juntos, aunque haya una parte dentro de mí que se encoge a veces y siente miedo de andar sin ningún punto de apoyo, de imaginar la posibilidad de perderte en este camino, de perderte a ti, hijo mío, tu frescor, tu alegría, tu amor radiante que me acoge, me guía y me ama.

-Tiempo para reconocer mis miedos, mis intolerancias, mis carencias.

-Tiempo para reconocer mi fuerza, mi amor, mi alegría.

-Tiempo para sacarme de la cabeza demasiados pensamientos, demasiados discursos ya sabidos y que ya no me hace falta escucharlos tanto.

-Tiempo para amarme con todas mis expresiones y facetas, para reconocerme a todas. Aceptar sobre todo el miedo que siento al dolor, a la tristeza, a la añoranza… y que es preciso que los sienta para poder vivirlos y aprender a abrazarlos. Aún ahora me cuesta aceptar y abrazar esta parte de mí que sólo lloraría de añoranza, precioso mío, que sólo lloraría por el deseo que estuvieras aquí, y poderte abrazar, y poderte ver y tocar, y jugar, y reír, y pedirte perdón por todas las veces que no he sabido hacerlo mejor.

-Tiempo para recordar, para ver como tantas cosas que habíamos hecho, o habías hecho, hoy toman protagonismo para hacerme saber que todo está bien, que nada ha sido en vano, que todo continúa siendo creación y vida. Y amor, que crece más allá de todo lo imaginable.

-Tiempo para darme cuenta de que todo va más allá de mi mirada, de mis pensamientos, de mis sentimientos, de mis creencias… todo va más allá. La vida y Ernest van más allá, y por esto yo también quiero ir más allá, cruzar los miedos que me limitan y continuar caminando por este camino que hacemos juntos y que haremos eternamente.

-Tiempo para ayudar a aquellos que me pueden necesitar.

-Tiempo para ordenar de nuevo la casa que aún no hago.

-Tiempo de dejar ir tantas cosas que aún me ligan al pasado y que ya debo dejar ir con agradecimiento, porque todo lo que me hace falta, todo lo que nunca muere, ya está conmigo.

-Tiempo para aprender tantas cosas que me hace falta aprender para llegar a ser yo.

Ernest, guapo, tu mamá pensaba que era más valiente, o que tenía más fuerza… O es que, sencillamente, no había experimentado cómo cuesta vivir tu ausencia física a pesar de tanta ayuda como recibimos, la tuya y la de todos los seres de luz que también nos guían. Por esto, a veces también me siento mal porque, con tanta ayuda, con tanto amor como recibimos… ¿Cómo es que aún no vuelo por los aires? ¿Cómo es que no me deshago de felicidad, de agradecimiento, y de alegría?

¡Mamá, si ya lo haces! ¡No te imaginas qué alma tan feliz eres! Hay una parte de ti que vibra de felicidad conmigo, que canta, que baila, que vuela, que es feliz, inmensamente feliz a mi lado. Tú ya la sientes a veces, mamá. Cree en ella, es una parte real. Ve sintiéndola cada vez más. Si no lo haces aún es por tu miedo a perderme, a no sentirme, a no tener suficiente fuerza… Miedo, es miedo, mamá. Bendito miedo que te hace dar cuenta de todo aquello que te impide ser feliz. No es tu enemigo. El miedo es también un Maestro, como la añoranza, como el dolor. No te preocupes tanto de sentirlos y de sublimarlos. Te están afinando, te están haciendo más y más bonita, como la piedra preciosa que es preciso limpiar para que deje ir toda impureza.

Mamá, siénteme. Recuerda mi alegría, mis ganas de jugar, de crear, de transformar… Todo esto aún continúa, y tu conmigo. No hagas caso del grado de tus emociones y sentimientos. Vívelos, sencillamente. Deja que te llenen, que te abracen, que te enseñen y que pasen… Son también agua fresca que te dejará más ligera, más limpia, más feliz. No te resistas a lo que te llega. El dolor llega porque te resistes a lo que viene, a lo que es. Haz como la Naturaleza, como estos animales, compañeros de camino, que tanto amas: Vive, no intentes sentir ni ser lo que no eres ni sientes. Ámate. Ama tu vida, tu gente, tu paso, tus acciones, tus pensamientos, tus canciones… Todo viene, te enseña y pasa. Y tú siempre quedas, siempre continúas, más rica, más ligera, más plena, más alma, más feliz.

Mamá, como ya empiezas a hacer: di en voz alta, para ti misma, que eres feliz. Conecta con esta parte de ti que ya existe. Hazla consciente… Sí, mamá, ya lo eres, ¿me escuchas?, ya lo eres. Y yo contigo y tú conmigo. Y los dos con papá. Y los tres con todos y con Todo. Mamá, te beso, te hago cosquillas, bromeo contigo. Te amo inmensamente

Tu hijo que echas tanto en falta, pero que siempre está contigo.”

            Ernest, el Mago, el Mágico, ¡el Hechicero más grande de la Historia!

Maria Dolors Beltran Boixadera

mamaestoyaqyi.com

Facebook
Twitter
LinkedIn

6 comentarios en «Tiempo de Vivir sin Tiempo y Contigo»

  1. Gracias Dolors, gracias Ernest. Gracias por seguir navegando por este bello mar de amor. Este mar con sus mareas, sus corrientes marinas, días y las noches nubladas o estrelladas, con su viento a favor o en contra, con tempestades terribles o con sus agradecidas brisas en las tardes soleadas.
    Y si, navegamos en la vida cuidando la balsa y mirando el horizonte, y sobretodo hay que disponer de esos momentos de loca felicidad para disfrutar de un buen chapuzón y mirar el fondo que nos pasea, o de respirar ese aire vital, ese que también nos pinta de colores todo el firmamento.
    La vida es ese momento mágico para vivir, lo sé, lo necesito, lo busco y abrigo para seguir viviendo, para ser feliz.
    Con amor para ustedes, siempre.
    Gilbert

    Responder
  2. Hermoso texto que llega al corazón.
    Palabras que acarician el alma y nos iluminan, dándonos fuerzas para continuar. ❤️❤️🦋🦋
    Gracias!!🌻🫂

    Responder
  3. Quant camí recorregut, estimada Dolors, sota el guiatge i la llum del fanal que ens sosté l’Ernest. Pas a pas, hem anat descobrint que el que fem, ho fem per complir el nostre destí, per tractar de viure una vida cada cop més plena, més autorealitzada o més realitzada, i més fidel al que en veritat som en essència.
    És un camí llarg, molt llarg; i costerut, molt costerut, però extremament bell; un camí com el de “La Montaña de Colores” de la teva estimada terra peruana: el desenvolupament de la consciència és un procés viu, i constant, i es va desplegant a mesura que cada cop sosté més la nostra presència: la presència de la nostra presència en el moment present.
    És un camí de transformació que ens porta a una reorganització silenciosa, que ens canvia la manera de situar-nos en el món i de relacionar-nos-hi. I, doncs, de viure la realitat.
    És un camí sense camins de tornada. No podem ignorar el que hem vingut a conèixer si aspirem a viure una vida que justifiqui la nostra experiència en aquest pla d’existència; no podem ignorar el que hem vingut a conèixer si volem que es reveli en nosaltres, o que nosaltres revelem, la porció de llum que som.
    És un camí que ens fa relligar. Relligar-se és assumir la veritat interior fins al punt que es converteix en una manera de viure per Ser. Relligar-se és la nostra aspiració a deixar que la Seva Voluntat es faci amb la nostra, però amb prevalença de la Seva. La voluntat humana es fa transparent i deixa de ser voluntat pròpia per esdevenir «voluntat disponible», per estar al servei.
    És un camí d’innovació, perquè ens fa adonar que alguna cosa en la nostra manera de viure ha canviat de veritat. Hom s’adona que ha introduït novetats reals en la seva vida: una autoobservació més fina, una nova manera de veure les coses, una llibertat interna que abans no hi era, una transformació en la manera de pensar, més pau, més silenci i, també, una nova responsabilitat espiritual.
    És un camí de responsabilitat, perquè som conscients de la magnitud del que ens has estat confiat pel fet d’haver encarnat aquí.
    I és un camí, sobretot, de presència, perquè sense presència no hi ha consciència.

    Responder
  4. Gràcies Dolors i Ernest,
    per fer-me sentir que hi ha temps per tot malgrat el meu jo pensi que el perdo. Per recordar-me que tot passa pel cos però q l’hora tot va més enllà. Una abraçada plena de sol !!

    Responder
  5. Què seria de nosaltres si quan marxéssim no hi hagués qui ens ha estimat en vida per seguir recordant-nos?… Gestionar aquesta tempesta d’emocions, no és fàcil. No hi ha una sola pauta per seguir. Cadascú ha de trobar i triar el camí que cal seguir, per poder entrar en aquest procés natural d’adaptació. No cal oblidar. sinó d’aprendre a conviure amb la nova realitat… Dolors, gràcies per compartir el vostre camí escollit, tot ajuda en aquest procés…

    Responder

Deja un comentario


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.