SABER PONER LÍMITES
Este ha sido el gran reto de mi vida, aprender a poner límites, para dejar de vivir para complacer a los demás.
Debido a las pérdidas que sufrí, en mi más tierna infancia, primero la de mi hermano y posteriormente la de mi padre, asumí el rol de la buena niña cuidadora, procurando estar siempre disponible y cumplir con las expectativas de los demás, como una forma de recibir el cariño, la atención y el reconocimiento que necesitaba.
Durante muchos años sentía que no podía poner límites ni decir que no, pues estaba convencida que mi valor dependía de complacer siempre al otro.
Ahí empezó mi trabajo personal de volver a reconectar con mi interior y con mi sentir. Para volver a vivir desde mi esencia y mi autenticidad.
¿Por qué nos cuesta tanto poner límites y decir que no?
Por qué muchas veces basamos nuestra autoestima en la opinión, la aprobación y el reconocimiento de los demás. Vivimos pendientes de complacer al otro, para recibir el cariño, la atención y el reconocimiento que nosotros mismos no nos damos.
Nuestra autoestima depende muchas veces, de la opinión externa. Y es por lo que ponemos el foco en el exterior, volviéndonos personas dependientes de los demás.
También porque poner límites nos activa muchos de nuestros miedos más profundos, como, por ejemplo:
- Miedo a dejar de ser queridos.
- Miedo al conflicto.
- Miedo al rechazo.
Aprendimos que ser buenas personas, era estar siempre disponible para el otro, complaciendo y sobre adaptándonos a sus necesidades. Pero cada vez que te dejas en último lugar, te desconectas un poco más de ti, de tu esencia y de tu bienestar.
Poner límites es tener una sana autoestima.
Nos han hecho creer que poner límites es ser egoísta y mala persona. Pero la realidad es justamente la contraria: los límites sanos son una forma profunda de respeto, tanto hacia los demás como hacia uno mismo.
Por eso empezar a poner límites es una forma de reconectar contigo, con lo que sientes, lo que necesitas y lo que deseas realmente en tu vida.

¿Por dónde empezamos a poner límites?
Necesitamos, como primer paso, parar y desacelerar un poco nuestra vida. Muchas veces estamos funcionando en piloto automático y no nos damos cuenta de nuestras inercias, porque están completamente integradas en nosotros.
Es importante ponernos en nuestra vida en modo observador, sin juicios ni culpas. Observando cuando no ponemos límites, que nos ocurre y como nos sentimos. Así empezaremos a dejar de minimizar nuestros sentimientos y necesidades, que son igual de importantes que las de los demás.
También es muy importante darte cuenta de lo que estas obteniendo del otro al no poner límites. Como, por ejemplo: que me quieran, que me acepten y que me valoren. Esto te dará una pista muy clara de lo que tú no te estas dando y estas buscando en el exterior.
Y veremos el coste tan elevado que tiene el no poner límites en nuestra vida porque estaremos teniendo la vida que los otros esperan y desean de nosotros, pero no la que nosotros realmente deseamos.
¿Como podemos poner límites desde la asertividad?
La asertividad, nos ayuda a poner límites, con claridad y a la vez con respeto hacia mí y hacia el otro, sin culpas ni agresividad.
Aquí tienes unos ejemplos, para que te inspiren, pero, siente tu propia manera de expresarlo:
- Cuando haces esto, yo me siento….
- Entiendo tu situación, pero yo prefiero….
- Gracias, me gusta tu propuesta, pero hoy necesito descansar…
- No estoy seguro de poder ir, reviso mi agenda y te confirmo….
Recuerda, que es muy importante tomar las decisiones conscientes y en coherencia con lo que nosotros sentimos y deseamos y no desde lo que los demás esperan de ti.
Tu felicidad no depende de nada ni de nadie fuera de ti. Solo tú puedes darte permiso de tener la vida que deseas y ser feliz.
Si te has sentido identificado y quieres profundizar en este tema y tener unos ejercicios prácticos para empezar a poner límites, te recomiendo mi libro “Saber Poner límites”.
Clara Cullell
Terapeuta gestalt y de movimiento consciente.
Claracullell.com
@Saber.poner.límites