¿Qué hacer delante de un problema que nos quita la paz según Ho´Oponopono?
No le digas a la Divinidad lo grande que son tus problemas
Dile a tus problemas lo grande que es la Divinidad
Cuando tenemos un problema tendemos a preocuparnos; nos enganchamos al problema, lo hacemos más grande, atraemos más de lo mismo y en consecuencia nuestra vibración baja
Cuando llega a nuestras vidas una circunstancia a resolver o un problema, nuestro hemisferio izquierdo, nuestra mente consciente o analítica, no para de inventar historias y entramos en la carrera de la rata y nos volvemos locos.
En esta parte de nuestra mente también habita el Ego y normalmente este no quiere la resolución del problema, porque le encanta tenernos atrapados en este dialogo interno que no nos deja avanzar y llega un momento en que ya no podemos salir, nosotros mismos a través de nuestros pensamientos nos encerramos en nuestra propia prisión mental.
Cuando más nos preocupamos, más empeoramos la situación
Cuando más pensamos en lo que no queremos, más lo atraemos.
Lo ideal para atraer algo a tu vida que no te gusta es preocuparte
¿Qué hay en mí que ha creado esta situación?
Siempre que llega a tu vida un pensamiento negativo, una noticia que no es de tu agrado, una situación en la cual te toquen tu botón rojo, lo más importante es no reaccionar

Tú no eres este pensamiento negativo
Tú no eres esta emoción
Tú no eres el botón rojo
Tú eres el observador
Si tú reaccionas empeoras la situación y lo único que te va a pasar es que tu energía bajara de tal marera que te sentirás agotado y destrozado.
Imagina que este problema es un globo, cuanta más energía le pongas será como si le inyectaras gas y cada vez se hinchara más y más hasta que llegará un momento que explotará
¿Y sabes que pasará?
Se romperá en mil pedazos y estos caerán encima de ti y a todo tu entorno. Creando sin duda más conflictos y más caos.
¿Te suena?
Ahora imagina este mismo globo sin darle fuerza, incluso imagina que lo tienes en tu mano, a medida que vayas centrándote en tu respiración y repitiendo un mantra, como los que utilizamos en la práctica del Ho’Oponopono, te irás relajando, viviendo el presente desde tu centro y sin darte cuenta el globo se soltará de tu mano y volará lejos de ti y esto elevará tu vibración.
Si no pones energía al problema este desaparecerá de tu vida y en consecuencia vivirás con más calma y paz.
Aquello en lo cual te enfocas se expande, aquello en lo cual no pones energía simplemente desaparece o se transforma.
Al elevar tu vibración empezaran a llegar cosas bonitas a tu vida. Esto es lo que pasa con tus pensamientos si no les das fuerza, que van y vienen y desaparecen.

Lo que sí es importante desde el Ho’Oponopono es hacernos 100% responsables de la situación, porque si ha venido a nosotros es porque es una memoria nuestra que se ha activado y nos pertenece
Buscar culpables a fuera ya no forma parte de nuestra realidad.
Somos observadores de nuestros pensamientos
Desde nuestra mente consiente tenemos el poder de escuchar nuestro ego con sus historias para no dormir o decidir aplicar los conocimientos de esta filosofía milenaria a través de la repetición de palabras de alta vibración como un gracias o un te amo y elegir como reaccionar.
Porque yo te pregunto ¿qué prefieres tener la razón o ser feliz?
Yo personalmente prefiero ser feliz y vivir desde la calma
Esta filosofía ancestral te eleva la vibración y en consecuencia los milagros vienen a ti de mil formas diferentes. Tú eliges siempre, aunque no te lo parezca
¡RECUERDA!
La paz, el amor y la gratitud nacen en tu interior
Kimi
Gracias, gracias y gracias
Bendiciones