Fortaleza compartida
Muros de fortaleza impiden ser atravesados,
levantados con manos temblorosas
que aprendieron a protegerse antes que a confiar.
Altos, densos, silenciosos,
castillos que guardan historias
que nadie ha sabido escuchar.
En la piedra más dura
aparecen grietas de flaqueza,
fisuras que tiemblan cuando un rayo de luz
se atreve a rozarlas.
Y en ese espacio donde la luz se cuela,
las almas se reconocen.
desde la verdad desnuda
que solo aparece cuando cae la armadura.
Unión de almas empoderadas,
que no buscan salvarse,
pero sí acompañarse.
Juntas, llenan pozos de esperanza
que antes parecían secos,
pozos donde solo quedaban ecos
de lo que alguna vez dolió.
Y así, entre muros que se suavizan
y grietas que se vuelven caminos,
la fortaleza deja de ser encierro
para convertirse en hogar.
Un hogar donde la luz entra sin pedir permiso
y la esperanza se queda a vivir.
3 comentarios en «Fortaleza compartida »
Tant preciós!!!! I tant comprès el seu contingut.
què bonic!
Precioso y cierto Sabina! 👏🏻👏🏻🥰